Plutón y más allá
Plutón, designado (134340) Pluto, es un planeta enano del
sistema solar situado a continuación de la órbita de Neptuno. Su nombre se debe
al dios mitológico romano Plutón (Hades según los griegos). En la Asamblea
General de la Unión Astronómica Internacional celebrada en Praga el 24 de
agosto de 2006 se creó una nueva categoría llamada plutoide, en la que se
incluye a Plutón. Es también el prototipo de una categoría de objetos
transneptunianos denominada plutinos. Plutón posee una órbita excéntrica y
altamente inclinada con respecto a la eclíptica, que recorre acercándose en su
perihelio hasta el interior de la órbita de Neptuno. Asimismo posee también
cinco satélites: Caronte, Nix, Hidra, Cerbero y Estigia, los cuales son
cuerpos celestes que comparten esa misma categoría.
Su gran distancia al Sol y a la Tierra, unida a su reducido
tamaño, impide que brille por encima de la magnitud 13,8 en sus mejores
momentos (perihelio orbital y oposición), por lo cual solo puede ser apreciado
con telescopios a partir de los 200 mm de abertura, fotográficamente o con
cámara CCD. Incluso en sus mejores momentos aparece como astro puntual de
aspecto estelar, amarillento, sin rasgos distintivos (diámetro aparente
inferior a 0,1 segundos de arco). No fue hasta el año 2015 cuando la sonda
espacial New Horizons pasó sobre el planeta y permitió apreciar por primera vez
de forma nítida su aspecto real.
Plutón fue descubierto el 18 de febrero de 1930 por el
astrónomo estadounidense Clyde William Tombaugh (1906-1997) desde el
Observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona, y fue considerado el noveno y más
pequeño planeta del sistema solar por la Unión Astronómica Internacional y por
la opinión pública desde entonces hasta 2006, aunque su pertenencia al grupo de
planetas del sistema solar fue siempre objeto de controversia entre los
astrónomos. Durante muchos años existió la creencia de que Plutón era un
satélite de Neptuno que había dejado de ser satélite por el hecho de alcanzar
una segunda velocidad cósmica. Sin embargo, esta teoría fue rechazada en la
década de 1970.5
Tras un intenso debate, y con la propuesta de los astrónomos
uruguayos Julio Ángel Fernández y Gonzalo Tancredi ante la Asamblea General de
la Unión Astronómica Internacional en Praga, República Checa, se decidió por
unanimidad reclasificar a Plutón como planeta enano,6 requiriendo que un
planeta debe tener dominancia orbital. Se propuso su clasificación como planeta
en el borrador de resolución, pero desapareció de la resolución final, aprobada
por la Asamblea General de la UAI. Desde el 7 de septiembre de 2006 tiene el
número 134340, otorgado por el Centro de Planetas Menores.
¡Descubrimiento!
En la década de los cuarenta del siglo XIX, Urbain Le
Verrier empleó la mecánica newtoniana para predecir la posición de Neptuno tras
analizar las perturbaciones en la órbita de Urano. Posteriores observaciones de
Neptuno, a finales del siglo XIX, llevaron a los astrónomos a conjeturar que
otro planeta, además de Neptuno, perturbaba la órbita de Urano.
En 1906, Percival Lowell —un bostoniano adinerado que había
fundado en 1894 el observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona— inició un intenso
programa de búsqueda del noveno planeta, al que llamó Planeta X.8 Para 1909,
él y William H. Pickering habían sugerido varias coordenadas celestes donde
podría encontrarse dicho planeta.9 Lowell y los miembros de su observatorio
llevaron adelante la búsqueda, sin obtener resultados hasta la muerte de aquel
en 1916. Sin embargo, y sin saberlo, Lowell lo había fotografiado en sendas
placas del 19 de marzo y 7 de abril de 1915, donde aparecía como un objeto
débil.10 Hay otras catorce observaciones precovery conocidas, siendo la más
antigua la realizada en el observatorio Yerkes el 20 de agosto de 1909.
No obstante, la búsqueda del Planeta X se detuvo debido a
una disputa legal de diez años con la viuda de Percival, Constance Lowell, la
cual quería que una parte del legado que su marido dejó al observatorio fuese
para ella.12 En 1929, el nuevo director del observatorio, Vesto Melvin Slipher,
encargó la búsqueda a Clyde William Tombaugh, un joven de Kansas de 23 años que
lo dejó impresionado con sus dibujos astronómicos.
La tarea de Tombaugh consistió en la toma de pares de
fotografías del cielo nocturno para, a continuación, examinar cada par y
determinar si algún objeto había cambiado de posición. Usó para ello un
microscopio de parpadeo, aparato que creaba una ilusión de movimiento al
desplazar rápidamente dos fotografías sobre sí mismas y permitía así detectar
cambios en la posición de los objetos o en la apariencia de las imágenes. El 18
de febrero de 1930, tras casi un año de búsqueda, encontró un objeto que se
había movido en las placas tomadas el 23 y 29 de enero de ese año. Una
fotografía de menor calidad tomada el 21 ayudó a confirmar el movimiento.
Después de que el observatorio obtuviera fotografías adicionales de
confirmación, la noticia del descubrimiento se telegrafió al observatorio del
Harvard College el 13 de marzo de 1930.
¡Satélites! Al principio se consideró que Plutón no poseía satélites
(caso similar a Mercurio y Venus). En 1978 fue cuando se descubrió su primer
satélite (Caronte). De todas las lunas del sistema solar, Caronte es la más
grande en comparación con su planeta anfitrión, es decir, ninguna otra luna es
de un tamaño tan próximo al del planeta que orbita. El tamaño tan parecido que
tienen Plutón y Caronte hace que aparezca el efecto planeta doble, esto es, el
centro de las órbitas en torno al que se mueven ambos cuerpos no está situado
en el interior de ninguno de ellos, en oposición al sistema
"satélite-planeta" que es el caso de la Tierra y la Luna, en el que
el centro está situado a aproximadamente 1700 kilómetros bajo la superficie de
la Tierra.
Hoy se sabe que, además de Caronte, existen otros cuatro
satélites que orbitan Plutón: Hidra, Nix, Cerbero y Estigia. Todos son mucho
más pequeños que Caronte. Sus nombres provisionales fueron S/2005 P 1, S/2005 P
2, S/2011 P 1 y S/2012 P 1, respectivamente.
¿Por qué Plutón no es un Planeta del Sistema Solar? Tranquilos, sigue siendo un planeta pero considerado enano ¿Qué es un planeta enano? les daré un resumen, Un planeta enano y un planeta son prácticamente iguales,
pero la diferencia entre uno y otro, de acuerdo a la Unión Astronómica
Internacional, es que un planeta enano no tiene dominancia orbital y comparte
el espacio con otros cuerpos celestes; sin embargo, aunque esta definición es
aceptada, los astrónomos todavía se encuentran discutiendo este término.
Plutón no tiene dominancia orbital, su disco planetesimal se
mueve más allá de la órbita de Neptuno, en una zona llamada Cinturón de Kuiper
ubicada a unas 30 ó 50 unidades astronómicas del Sol poblada de cuerpos
congelados que quedaron de la formación del sistema sola. ¿Ya lo comprenden?

¡Curiosidad! ¡Hola, Pluto! Pluto (Plutón en Inglés) hizo su primera aparición en 1930. Disney bautizó al perro de Mickey Mouse con el nombre del "Planeta" recién descubierto.
Bueno, esto es todo amigos. Pero no olviden que no desperdicien su oportunidad de comentar, las puertas están abiertas al conocimiento todo momento, siempre hay que estar dispuestos a entrar.

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